🌾3.XXXIII: Antes de rendir el alma
Tercer Acto, Movimiento XXXIII: «Los que arrastran de mí»
Anteriormente en «Antes de rendir el alma»…
(Introducción a la historia para nuevos lectores)
El anterior movimiento de Nora aquí:
Si no sabes de qué va esto, tienes una introducción en el link de arriba. También puedes buscar en el índice de la historia y leer desde donde te quedaste.
Hay nuevo movimiento todos los miércoles y sábados.
¡Acuérdate de suscribirte para que no se te pase ningún turno!
- Tercer Acto -
XXXIII
«Los que arrastran de mí»
Un tirón violento te estira del brazo, te fuerza a abrir la mano y el anillo sale volando más allá del sofá y esa alfombra de revista.
Se queda fijo en el aire, con los tres haces de luz dibujando órbitas cada vez más amplias en torno a él. Cuando se abren tanto que, casi, en su baile, llegan a tocar el techo, saltan para sumergirse por el ojal del anillo y desaparecen con él.
Te acercas, pensando que ha caído al suelo, tal vez, para marcar una nueva dirección a la que ir, pero no lo ves por ningún lado. Estás a punto de agacharte, para buscarlo entre el pelo largo de la alfombra, cuando ves algo estático en el aire. Apenas un agujero de punzón que, como alimentado por tu mirada, va creciendo y creciendo para cobrar una fuerza de tracción que, si no te resistes, pronto será capaz de succionarte con ella a sólo Dios sabe dónde.
Te agarras al respaldo del sofá.
Por ahí ha desaparecido el anillo. Te crecen espinas de terror en las entrañas y, cuando te llega su sonido, esas espinas te sacan sangre. Clavas las uñas al sofá.
Desde ahí, desde ese minúsculo agujero en la realidad, te alcanza un pitar sostenido. Entiendes que lo llevas escuchando tiempo, pero sólo ahora terminas por ser consciente. Había sido un pitido vacuo, distante, ignorable como ese silencio roto al terminar un concierto; ahora es un chillido bestial, el grito de un alma condenada desde el fondo de un pozo.
Con ello, los márgenes del agujero empiezan a vibrar y pronto ese punzón limpio se convierte en una brecha sinuosa, más rombo que círculo, que tiembla como cuerdas vocales del engendro cósmico que pudiera gritar así.
La presión crece y, en vez de aplastarte, tira de ti.
Y reconoces bien ese tirar, porque de pronto consigues entenderlo todo, representado en este empuje ligero: llevas dejándote arrastrar toda tu vida.
Dejándote arrastrar por lo que quería tu madre para ti, dejándote arrastrar a un matrimonio vacío, dejándote arrastrar a lo que le parecía más conveniente a tu entorno por tu «condición», escondida siempre tras un péndulo para tomar decisiones, incapaz de salir de tu rutina, de decidir por ti misma...
Siempre has soñado con conducir una Ducati, joder. Ni siquiera eso te has permitido darte.
Entonces, ahí, al filo del mundo, las ves.
Igual que sabes que tienes dos brazos y dos piernas, sin tener que contarlos, de pronto tienes la certeza de que ocho mil novecientas once Noras deciden saltar, en este mismo segundo: seguir a los haces de luz a donde sea que hayan ido. Otras mil ciento ochenta y nueve se dan la vuelta.
Ves a todas ellas, a tu alrededor, apiladas sobre ti, desdobladas, a veces sutilmente diferentes, otras monstruosas, pero todas eres tú y, nueve de cada diez veces que tienes la oportunidad de explorar qué hay tras el fin del mundo, lo haces.
Nunca has tenido miedo, nunca te ha pertenecido, sólo te han educado para tenerlo.
Sueltas el sofá, avanzas un pie que rompe la tracción, libre, más fuerte que nunca. Gritas, igual que hubiste gritado al nacer, y das un último paso.
⭐
Sigues los haces de luz
(89% de votos)
Fin del Tercer Acto
📜Diario: A partir de aquí, decido yo.
🎒Inventario de Nora: Tenedor de plástico.
🗣️Charla de entretiempo (pendiente): ¿Cómo conoce al Gremio y qué le dieron a cambio de entregarme? (Ginés)¡Ole, ole, ole! 🎉🎉🎉
Otro volumen de Antes de rendir el alma que completamos juntos. El Acto Tres se cierra con treinta y tres capítulos.
Los miranderos somos los nuevos Illuminati.
Ya te habrás fijado en que hoy no te toca decidir nada,
¡PERO!
Muy pronto vas a tener una gran responsabilidad. Los más veteranos ya saben lo que toca siempre después del fin de un Acto: ese taller colectivo que es la creación del nuevo protagonista. Pero esta vez, incluso ellos, se van a sorprender con lo que se me ha ocurrido.
Ya te cuento la próxima semana.
La última acción de Nora ha resultado ser una «⭐ Acción significativa» eso significa que ha salido elegida una decisión que cambia los rasgos del personaje. En este caso, el rasgo «Dificultad para afrontar cambios» ya había sido atenuado en el capítulo IX, pues con esta acción se ha terminado por eliminar.
Una actualización importante para nuestra Nora, que le va a hacer faltita allá a donde va.
¿A dónde es eso? Veremos, veremos.
Muchas veces se dice, es ya un cliché, pero si hay una serie en la que es absolutamente cierto, es en esta: sin ti de ninguna forma esto habría sido posible. Gracias por dibujar conmigo, a través de tus decisiones, la historia de Antes de rendir el alma.
¡Besitos volados!
Este movimiento continúa:
Cuando la estación Carmesí descorra su último velo sobre Eshayia
· Esta es una historia dentro del universo de «Caminos de vuelta» ·
Puedes comprar la novela aquí



“Siempre has soñado con conducir una Ducati, joder. Ni siquiera eso te has permitido darte.”
Me reí a carcajadas cuando leí esta línea. Tan perfecto. Y, por supuesto, me hizo pensar en algo...
Qué feliz estoy de que en el último episodio del acto me hayas dado algo que comentar.
La historia no involucra una Ducati, sino una motocicleta (o motocicletas)... porque mi ex tenía una Triumph inglesa. Y tuve que montar en la parte de atrás.
Estaba pensando aquí en mujeres que conducen motocicletas... ¿y podría convertirme en una de ellas?
¿Te gustaría averiguarlo? Pues….
Dejaré de comentar ahora y escribiré mi pequeña historia y veré si es lo suficientemente buena como para hacer algo….