Quiero, quiero, quieroooo. Casi no llego. Es lo que tienen las semanas porculeras. Pero oye, he llegado. Y me ratifico. Te admiro y te odio casi a partes iguales. Qué bonito escribes. Qué maravilla leerte. Feliz cumpleaños desde mi pequeñez. Muxus (besos).
¡Yo yo, yo, para mí! Dame esas plumas de cuervo tuerto. Igual no lo es, tuerto, pero así me lo imaginé.
10 años son un huevo de años. Ya casi estás dejando la niñez y entrando en la adolescencia. Se te nota en los granos en la cara. Feliz décima vuelta al sol y que sean miles más.
Este texto de Samuel es como abrir una botella lanzada al mar y encontrar dentro no sólo palabras, sino vida. Cada línea respira complicidad, humor, melancolía y esa chispa de locura creativa que convierte una newsletter en un universo propio. No es sólo una historia de cuervos y velas rotas: es una carta íntima desde el corazón de alguien que ha tejido quinientas mareas con sus manos, sus desvelos y su alegría. Hay ternura en cada pluma escondida, en cada guiño al lector, en cada promesa de seguir navegando aunque el mapa se borre. Y eso, en estos tiempos, es un acto de amor. Miradero no cumple años: cumple milagros.
Feliz décimo aniversario para ti y para todos los que como yo esperamos diariamente tus correos sin saber exactamente por dónde saldrás ese día, sorprendiéndonos a veces con un relato, con una poesía, con una reflexión o con la fumada del siglo pero siempre sin dejarnos indiferentes. Por supuesto lo escrito no es más ni menos sino para que me regales las plumas de cuervo 🪶🪶🪶 un besote tesoro.
Aunque ya llevo ese vestido noble y puedo caminar detrás de las puertas sin llave, ¡sí, me gustaría que esas plumas de cuervo adornaran mi noble sombrero! Para cada mujer noble tiene un sombrero. Eso necesita adorno.
—Todavía existe el suficiente decoro como para no maldecir el navío en cubierta, bajo la luz del cielo—.
Palabra de madre! Palabra de mi madre! ¡Cuánto tiempo ha pasado!
Excepto... ya está en mi lista como #6 y lo usaste por última vez en Afectados crónicos de la magia Capítulo IX 🥸
Ahora dime... ¿qué palabra es la palabra de mi madre?
La oigo decirlo tan pronto como lo leo. Es increíble cómo la memoria salta así.
Por supuesto, tenía que ser la pieza del marinero de ficción la que lo sacó de nuevo. Ella podría haberlo usado para una charla más política y menos del mar abierto
¡Enhorabuena por esos quinientos correos! Dejo mis plumitas-reclamación por aquí para ivocarlas jajajaa 🪶🪶🪶 Me encanta la inventiva que tienes :) Un abrazo
Quiero, quiero, quieroooo. Casi no llego. Es lo que tienen las semanas porculeras. Pero oye, he llegado. Y me ratifico. Te admiro y te odio casi a partes iguales. Qué bonito escribes. Qué maravilla leerte. Feliz cumpleaños desde mi pequeñez. Muxus (besos).
Muy cierto! Has llegado justo a tiempo 🥰
Las tres últimas plumas para ti! Un abrazo grandee y muchas gracias por esa admiración odiosa y felicidades 🙊❤️
¡Yo yo, yo, para mí! Dame esas plumas de cuervo tuerto. Igual no lo es, tuerto, pero así me lo imaginé.
10 años son un huevo de años. Ya casi estás dejando la niñez y entrando en la adolescencia. Se te nota en los granos en la cara. Feliz décima vuelta al sol y que sean miles más.
Enviadas las plumas de cuervo ❤️
Muchas gracias por las felicitaciones, Marga! 🥰
Este texto de Samuel es como abrir una botella lanzada al mar y encontrar dentro no sólo palabras, sino vida. Cada línea respira complicidad, humor, melancolía y esa chispa de locura creativa que convierte una newsletter en un universo propio. No es sólo una historia de cuervos y velas rotas: es una carta íntima desde el corazón de alguien que ha tejido quinientas mareas con sus manos, sus desvelos y su alegría. Hay ternura en cada pluma escondida, en cada guiño al lector, en cada promesa de seguir navegando aunque el mapa se borre. Y eso, en estos tiempos, es un acto de amor. Miradero no cumple años: cumple milagros.
Feliz décimo aniversario para ti y para todos los que como yo esperamos diariamente tus correos sin saber exactamente por dónde saldrás ese día, sorprendiéndonos a veces con un relato, con una poesía, con una reflexión o con la fumada del siglo pero siempre sin dejarnos indiferentes. Por supuesto lo escrito no es más ni menos sino para que me regales las plumas de cuervo 🪶🪶🪶 un besote tesoro.
Graaaaciaaas 🙈❤️
Aunque ya llevo ese vestido noble y puedo caminar detrás de las puertas sin llave, ¡sí, me gustaría que esas plumas de cuervo adornaran mi noble sombrero! Para cada mujer noble tiene un sombrero. Eso necesita adorno.
Sea, tres plumas para adornar el sombrero de la fundadora de la Nobleza Mirandera ❤️
Los usará con orgullo. Pero no demasiado. No quiero parecer engreído
—Todavía existe el suficiente decoro como para no maldecir el navío en cubierta, bajo la luz del cielo—.
Palabra de madre! Palabra de mi madre! ¡Cuánto tiempo ha pasado!
Excepto... ya está en mi lista como #6 y lo usaste por última vez en Afectados crónicos de la magia Capítulo IX 🥸
Ahora dime... ¿qué palabra es la palabra de mi madre?
La oigo decirlo tan pronto como lo leo. Es increíble cómo la memoria salta así.
Por supuesto, tenía que ser la pieza del marinero de ficción la que lo sacó de nuevo. Ella podría haberlo usado para una charla más política y menos del mar abierto
Yo digo que essss.. ¡Decoro!
Sííí
Enhorabuena, y un fuerte aplauso por la constancia, la alegría y la imaginación. Saludos! 🔥
Muchas gracias, querido Rafa ❤️ A ti por estar para verlo.
Entonces, entiendo que tú también alargas la mano para guardarte las plumas de cuervo en la faltriquera. El escriba de a bordo necesita saber 🥸
Gracias, esas plumas serán bienvenidas!
Apuntado 😊
¡Enhorabuena por esos quinientos correos! Dejo mis plumitas-reclamación por aquí para ivocarlas jajajaa 🪶🪶🪶 Me encanta la inventiva que tienes :) Un abrazo
Jajaja, graaacias, amiga 🥰
Te apunto en la lista de poderosos poseedores de plumas mágicas 🧙♂️🪄