🍂Cómo amar en árabe
Una pequeñita sorpresa (11 mins)
Hace tiempo que no te escribo sobre Palestina, porque llevo unas cuantas semanas separado de ella.
Es lo que tiene el viajero, que tan pronto saca las botas de unos polvos, para llevarlos a otros, deja de estar en dondequiera que estuvo para siempre.
Así de fácil.
Pero hay un poder consular que otorga la vida sobre quien nace en una tierra concreta y es que, allá donde vaya, en un galope sangriento, lleva esa tierra consigo: cada valle y cada risco de su patria.
Por mucho que se empeñen por allí en preguntármelo, yo no nací palestino; así que no es esa la tierra que me galopa dentro. Por eso, para hablarte hoy de aquel lugar, le voy ceder lo alto del miradero a nuestra querida Meera Tomazy.
Meera es una de mis alumnas en la Universidad de Birzeit, en Palestina, y hace unas semanas me comentó que en árabe hay decenas de formas diferentes de referirse al amor.
Le dije que, poooor favor, se pasara por Miradero para hablarnos más sobre eso.
Y ella ha cumplido.
Puedes leer más de lo que escribe Meera aquí:
¿Cómo se ama en árabe?
Durante siglos, lingüistas, poetas y hombres de letras árabes intentaron describir cada sutil transformación del corazón humano. Nunca se conformaron con una sola palabra que significara simplemente amor. En su lugar, nos legaron decenas de expresiones, cada una capaz de capturar un matiz distinto de la experiencia emocional.
No existe un orden universalmente aceptado para estas palabras. Eruditos como Ibn al-Qayyim, Al-Tha‘ālibī e Ibn Hazm discreparon tanto en la secuencia de estos términos como en si algunos de ellos debían considerarse etapas del amor o, sencillamente, estados emocionales nacidos de él.
الهوى (Al-Hawā)
La primera inclinación del corazón
Al-Hawā (الهوى) es ese primerísimo instante en que el corazón empieza a inclinarse hacia alguien antes de que la mente haya tenido siquiera la oportunidad de decidir nada. Todavía no es un amor maduro, sino una inclinación inicial: una que puede desvanecerse tan deprisa como apareció o crecer en silencio hasta convertirse en algo mucho más profundo.
Por esta razón, la poesía árabe clásica suele asociar al-hawā con la juventud, los primeros encuentros y el despertar más temprano del corazón.
Entre los versos más célebres jamás escritos sobre al-hawā se encuentran:
ولولا الهوى ما ذل في الأرض عاشق
ولكن عزيز العاشقين ذليل
«Si no fuera por el amor, ningún amante sobre esta tierra conocería jamás la humildad;
pero incluso el más orgulloso de los amantes acaba humillado por él.»
El poeta sugiere que al-hawā es la primera fuerza capaz de quebrar el orgullo humano. Si no fuera por el amor, ninguna persona digna aceptaría voluntariamente esperar, rendirse o sufrir por otra.
La «humildad» de la que se habla aquí no es humillación en un sentido degradante. Es, más bien, esa rendición silenciosa que el amor impone al corazón y que lleva a una persona a hacer cosas de las que antes se creía incapaz.
الصبوة (Al-Ṣabwā)
La impulsividad del amor juvenil
Al-Ṣabwā (الصبوة) no es simplemente amar a alguien; es una manera particular de amar.
Es un amor que todavía no ha madurado. La emoción pesa más que la sabiduría, el impulso se impone al juicio y, por esta razón, la palabra está lingüísticamente vinculada con al-ṣibā: la juventud.
El poeta ayubí Shihāb Maḥmūd ibn Salmān escribe:
ألف الصبوة واستحلى الغراما
فهمت أجفان عينيه وهاما
مغرم بالبرق يبكي كلما
ظنه بين الثنيات ابتساما
«Se acostumbró al amor juvenil y llegó a saborear incluso su tormento.
El sueño le abandonó los párpados mientras su corazón vagaba en un anhelo inquieto.
Cada vez que un relámpago atravesaba el cielo,
imaginaba que era la sonrisa de su amada brillando entre sus labios;
solo para descubrir que no era más que un relámpago, y entonces lloraba.»
El amante se ha acostumbrado tanto a al-ṣabwā que incluso el sufrimiento del amor empieza a saberle dulce.
El sueño ya no visita sus ojos, pues su corazón y sus pensamientos vagan sin descanso alrededor de la persona a la que ama.
Cada relámpago se convierte, durante un instante fugaz, en la sonrisa de su amada. Después regresa la realidad, recordándole que no es más que un relámpago, y rompe a llorar una vez más.
Eso es precisamente lo que representa al-ṣabwā.
Ya estás enamorado, pero tu amor todavía no ha madurado. Aún se deja guiar más por la emoción que por la razón, más por la imaginación que por la sabiduría.
الشغف (Al-Shaghaf)
El amor que penetra el velo más profundo del corazón
Al-Shaghaf (الشغف) deriva de shighāf al-qalb (شغاف القلب): la delicada membrana que, según el árabe clásico, envuelve y protege el corazón. Una vez que el amor alcanza este velo más íntimo, deja de ser una emoción pasajera; toma posesión del propio corazón y deja al amante cautivo de la persona a la que ama.
Este significado aparece bellamente en el Corán:
﴿وَقَالَ نِسْوَةٌ فِي الْمَدِينَةِ امْرَأَتُ الْعَزِيزِ تُرَاوِدُ فَتَاهَا عَنْ نَفْسِهِ ۖ قَدْ شَغَفَهَا حُبًّا﴾
«Unas mujeres de la ciudad dijeron: “¡La mujer del poderoso pretende seducir a su joven siervo! El amor por él ha penetrado su corazón. Ciertamente, la vemos en un claro extravío”.» (Sura Yūsuf 12:30).
El Corán relata la historia del profeta José (Yūsuf), a quien sus hermanos arrojaron a un pozo antes de que creciera en la casa del gobernador de Egipto. A medida que crecía, su extraordinaria belleza se volvió imposible de resistir para la esposa del gobernador.
El Corán no se limita a decir que ella lo amaba.
Dice que el amor «shaghafahā»: que atravesó la parte más profunda de su corazón.
Es quizá una de las descripciones más precisas del amor en lengua árabe: un amor que ha cruzado todas las barreras que protegen el corazón hasta gobernar por igual la emoción y el juicio.
الوجد (Al-Wajd)
El dolor nacido de la ausencia
Al-Wajd (الوجد) es el dolor creado por la ausencia de la persona amada.
Sin embargo, en el instante en que llega el reencuentro, al-wajd desaparece.
El poeta místico Al-Ḥusayn ibn Manṣūr al-Ḥallāj escribió:
الوجد يطرب من في الوجد راحته
والوجد عند وجود الحق مفقود
«Al-wajd (éxtasis) deleita a quien encuentra en él su consuelo;
pero cuando por fin se encuentra la Verdad, ese al-wajd (éxtasis) desaparece.»
Aunque Al-Ḥallāj habla aquí en un sentido místico, la imagen captura perfectamente el significado emocional de al-wajd.
No puede existir junto al reencuentro.
Pertenece a la espera.
Al anhelo.
Al espacio vacío que deja la ausencia.
En el momento en que la unión se hace realidad, desaparece la razón misma que dio origen a al-wajd.
الكلف (Al-Kalaf)
El amor que se convierte en una carga que uno acepta llevar
Al-Kalaf (الكلف) es la etapa en la que el amor se convierte en responsabilidad.
Ya no eres simplemente alguien que ama.
Ahora cargas con el peso emocional de la persona a la que amas, y ese peso puede llegar a ser agotador.
El poeta dice:
قلبي كلف بظبية حسناء
«Mi corazón está kalifun (completamente entregado) a una hermosa Dhabiyah (gacela).»
En la poesía árabe clásica, la dhabiyah (gacela) es uno de los símbolos más perdurables de la belleza femenina, admirada por sus ojos delicados, su elegancia y su gracia natural.
Aquí, kalaf es más que afecto. Es apego absoluto.
La alegría de la persona amada se convierte en tu alegría, y su dolor se convierte en tu carga.
El amor ya no se limita a sentirse… Se lleva a cuestas.
العشق (Al-’Ishq)
El amor que excede toda medida
Al-’Ishq (العشق) es el amor llevado más allá de toda moderación.
Es un apego tan intenso que empieza a alterar el equilibrio interior de una persona, hasta que cada decisión, cada pensamiento y cada emoción quedan teñidos por la persona amada.
El poeta Ḥātim al-Dughaydī, en su poema The Deadly Ishq, pregunta:
ومتى تحكم عاشق في قلبه
فالعشق سيل وهي مجرى الجدول
«¿Cuándo ha gobernado un amante su propio corazón?
El ‘ishq (amor apasionado) es una riada, y el corazón no es más que el cauce por el que corre.»
¿Puede un amante gobernar de verdad el corazón?
La respuesta del poeta es no.
Una vez que el amor se convierte en ’ishq, se parece a una riada.
El corazón deja de ser su dueño… Es simplemente el cauce por el que esa corriente pasa inevitablemente.
الود (Al-Wudd)
El amor depurado por la sinceridad y la misericordia
Al-Wudd (الود) es afecto sincero: una forma de amor entretejida con lealtad, misericordia y un deseo genuino por el bienestar de la persona amada.
En esta etapa, el amor empieza a madurar.
El corazón ya no busca únicamente su propia felicidad; empieza a buscar la felicidad de la persona a la que ama, incluso cuando hacerlo exige sacrificio.
Por esta razón, los árabes distinguen entre amor y wudd.
No todo amor se convierte en wudd.
Pero todo wudd nace del amor.
El Sagrado Corán expresa bellamente este significado al hablar del matrimonio:
{وَمِنْ آيَاتِهِ أَنْ خَلَقَ لَكُم مِّنْ أَنفُسِكُمْ أَزْوَاجًا لِّتَسْكُنُوا إِلَيْهَا وَجَعَلَ بَيْنَكُم مَّوَدَّةً وَرَحْمَةً إِنَّ فِي ذَٰلِكَ لَآيَاتٍ لِّقَوْمٍ يَتَفَكَّرُونَ}
«Y entre Sus signos está que creó para vosotros parejas de entre vosotros mismos para que encontréis sosiego en ellas, y puso entre vosotros mawaddah (amor) y misericordia. Ciertamente, en ello hay signos para quienes reflexionan.» (Sura Al-Rūm 30:21).
El matrimonio no puede sostenerse únicamente con amor apasionado. Requiere una forma de amor más serena y constante, capaz de resistir el paso de los días y el peso de los años.
Si el ’ishq es un fuego ardiente, entonces el wudd es el calor que permanece mucho después de que las llamas se hayan calmado.
الخلة (Al-Khullah)
La intimidad perfecta del corazón
Al-Khullah (الخلة) se encuentra entre las formas más puras del amor.
Su nombre nace de la idea de algo que penetra por completo, hasta volverse inseparable del propio ser.
El amor ya no se limita a visitar el corazón.
Pasa a formar parte de la propia persona.
Al-khullah es amor completo… Confianza completa… Intimidad completa.
El corazón no deja espacio para nadie salvo la persona amada.
Por esta razón, muchos eruditos consideraron al-khullah un grado incluso superior al ’ishq.
A diferencia del amor apasionado, impulsado por una emoción arrolladora, al-khullah descansa sobre una confianza inquebrantable, un afecto profundo y una intimidad tan completa que la persona amada pasa a formar parte de la propia identidad.
الغرام (Al-Gharām)
El amor que nunca te suelta
Aunque Al-Gharām (الغرام) suele entenderse simplemente como amor profundo, la palabra posee un significado mucho más preciso en el árabe clásico.
Su raíz transmite la idea de algo que se aferra, permanece y nunca se marcha.
Es un amor que acompaña a quien lo siente tanto si trae alegría como sufrimiento.
Aunque uno desee escapar de él, se niega a soltarlo.
El poeta Al-Kaydhāwī escribe:
غرام له الأكباد تنقد لوعة
ولو أنما الأكباد صم جلاميد
«Tal gharām despierta en los corazones una law‘ah abrasadora;
y, aun si esos corazones estuvieran tallados en piedra, seguirían doliendo.»
El poeta nos dice que al-gharām es tan abrumador que hace que el propio corazón se fracture bajo su dolor.
Después intensifica aún más la imagen. Aunque esos corazones no fueran de carne, sino de roca maciza, seguirían partiéndose bajo el peso de semejante amor.
Si has reparado en la palabra «Law‘a» del verso anterior, es, de hecho, la razón misma por la que este artículo existe. Así que sentí que te debía una explicación, aunque Law‘a sea menos una medida del amor que un sentimiento nacido de él.
Así que aquí está Law‘a.
اللوعة (Al-Law‘ah)
El fuego silencioso que deja el amor
Al-Law‘ah (اللوعة) es un sentimiento que no puede existir si antes no ha existido el amor.
Los diccionarios de árabe clásico definen law‘ah como el ardor del corazón causado por el amor, la separación o una tristeza abrumadora.
Y, aun así, ni siquiera esa definición alcanza a rozar su profundidad.
Nadie se convierte en mutalawwi‘ (متلوّع), consumido por la law‘ah, sin haber amado antes.
No es un sentimiento nacido de la indiferencia.
Es el precio silencioso de amar a alguien o algo con tanta profundidad que, incluso en su ausencia, continúa habitando tu corazón.
Law‘ah no es simple tristeza ni un anhelo corriente.
Es el momento en que el anhelo prende fuego.
Cuando la pena se transforma en una llama lenta e inquebrantable que se instala dentro del corazón y lo consume desde dentro.
Entre las expresiones más hermosas de este sentimiento se encuentra el verso de Abū Firās al-Ḥamdānī:
بلى أنا مشتاق وعندي لوعة
ولكن مثلي لا يذاع له سر
«Sí, la añoro, y dentro de mí arde una law‘ah, un dolor que me consume;
pero alguien como yo no revela los secretos de su corazón.»
Observa la extraordinaria elección de palabras del poeta.
No dice:
«Estoy triste»,
porque la tristeza quizá algún día pase.
Tampoco se limita a decir:
«La añoro»,
porque el propio anhelo puede desvanecerse.
En cambio, elige law‘ah: una palabra que reúne anhelo, pena y ardor interior en un solo aliento. Quizá lo que hace tan devastadora a la law‘ah es que no es una emoción pasajera.
La vida continúa.
Sonríes.
Trabajas.
Hablas.
Existes.
Y, sin embargo, la law‘ah camina a tu lado como una compañera invisible.
Abū Firās confiesa que su corazón arde por dentro, pero se niega a mostrar ese fuego al mundo.
La law‘ah permanece oculta en su pecho,
mientras su rostro sigue llevando la máscara de la paciencia y la dignidad.
الهيام (Al-Hiyām)
Cuando el amor desborda la razón
Al-Hiyām (الهيام) es considerado por muchos eruditos clásicos como el grado más alto, y quizá el último, del amor.
Es la etapa en la que el amor desborda de tal manera a quien lo siente que pierde la capacidad de gobernar tanto el corazón como la razón.
El amante vaga, consumido por el amor, apenas consciente de nada que exista más allá de la persona amada.
La propia palabra procede de al-huyām (الهيام), una enfermedad que, según se decía, afectaba a los camellos que sufrían una sed insoportable.
Impulsados por la desesperación, vagan sin fin por el desierto en busca de agua, incapaces de detenerse y sin encontrar nunca un verdadero alivio.
De esta imagen tomaron los árabes la palabra para describir al amante.
Así como el camello sediento vaga sin descanso en busca de agua,
el amante vaga sin fin en busca de la persona amada.
Por esta razón, al-hiyām nunca fue visto en la literatura árabe clásica como un final feliz para el amor.
Más bien, era el punto en el que el amante empezaba a perder algo de sí mismo.
Porque cuando el amor crece hasta tal punto que silencia la razón,
deja de ser una virtud… Se convierte en un suplicio.
Al final, si alguna vez te encuentras en Law‘a, Gharām o Hiyām, no olvides que eso significa que tu corazón todavía late.
Intenta guiarlo hacia Al-Wudd. Y si los vientos arrecian y un final se vuelve inevitable, recompón una vez más tu corazón. No permitas que vea al amor como el culpable.
Que siempre permanezcas rodeado de Al-Wudd.
Si quieres leer más de mis batallitas por Palestina, están todas aquí







Sometimes the closest texts to our hearts are the ones we never planned to write in the first place.
Had I not been invited to pause for a moment at Miradero, I might have never stopped to reflect on this topic in this way.
I was truly happy to write for Miradero, and I’m deeply grateful for this beautiful opportunity that gave me the space to reflect and share a piece of my language🥰❤️❤️❤️❤️
Gracias, Samuel por ser el medio para este hermoso texto <3