🍃La curiosidad de los curiosos miranderos en Año Nuevo (1/2)
Preguntas preguntosas (5 mins)
Todos los años, el 15 de diciembre, lanzo una encuesta de fin de año en la que les pregunto algunas cosas a los miranderos y, cuando participan, les regalo cositas.
Este año añadí esto:
Hazme una pregunta sobre Miradero
Y te he traido las preguntas para responderlas para gozo y algarabía pública.
(También te las he dividido en dos correos, porque yo conozco a mi gente y sé que un correo de 10 minutos no te vas a leer.)
Si alguien te ha reenviado esto, tu alguien me quiere mucho. Quiéreme tú también suscribiéndote:
¿Por qué el nombre de Miradero?
Cuando me decidí a empezar Miradero (1 de julio 2024), escribí seis correos la semana anterior, día tras día, para saber si me molaba el rollo, si era sostenible escribir a diario y si se me daba bien.
El séptimo correo fue el primero que se lanzó y se llamaba Por qué esto se llama Miradero.
Te lo voy a citar abajo, pero no recuerdo muy bien lo que dije. Sé que hay una frase muy potente, después de explicar lo que la creación literaria te hace en la mirada, esa forma del mirar al mundo que es como si el mundo te besara, y decía algo así como:
«Estaría loco si no quisiera que me siguiera besando de esta manera».
Un escritor no es más que un observador audaz de la realidad; alguien muy capacitado para encontrar momentos valiosos en el mundo y entender cómo traducirlos a palabra escrita.
Por eso esta newsletter se debía llamar «Miradero», porque es el lugar en donde, más que cualquier otra cosa, vuelco esa mirada mía del mundo.
Podría haberlo llamado Mirador y, de hecho, estaba entre la lista de nombres posibles, pero ese sufijo en -ero me da que le pone un toque de bromita que me gusta.
Mirador sería lo neutro, Miradero creo que tiene un más, ahí.
¿Por qué escogiste un faro? Si Miradero es un espacio donde escribes lo que ves, ¿por qué no un ojo, por ejemplo?
Pensé en un mirador en una montaña, pero a la hora de simplificarlo en un logo no es tan evidente y fácil de conceptualizar como un faro.
Lore es el trasfondo de cualquier universo ficticio: su historia, reglas, mitología y tal. Y, evidentemente, Miradero tiene su propio lore.
Dentro de nuestro lore, el miradero es un faro antiguo, abandonado, rodeado por un bosque, donde vive toda clase de personajes extraños, que aparecen en las series de ficción de Miradero.
Decidí no poner un ojo porque me parece que el significado metafórico de faro es mucho más rico y diverso:
Ojo: ver, observación, vigilancia, despertar…
Faro: visión, pero también luz en oscuridad, posición dominante, buen augurio, dualidad de tierra y mar…
Llevo tiempo pensando en cambiar el logo de Miradero, de hecho, con un amigo diseñador gráfico hace ya un año hicimos algunas pruebas, pero ninguna me llegó a convencer.
Mira una de ellas:
Y aquí tienes un poquito más de cómo se ve el miradero por dentro:
¿Por qué verde? ¿Qué representa para ti el verde?
Creo que el verde fue un poco por azar, cuando hice el primer logo fue el que más me pegó, por algún motivo y así lo dejé.
Quizá porque tenía ya claro que, en cada correo, iba a poner estas hojitas «🍃», que también tienen su propio lore, claro.
Con el tiempo, creo que no podría haber elegido mejor el color ni queriendo. Me transmite un rollo selvático, primitivo en la crudeza, pero alegre y bello, y todo eso creo que es lo que transmite Miradero, de algún modo.
Aquí te cuento más sobre esas hojas del título y el porqué están ahí:
¿Cómo nació Miradero y cuáles son sus planes a futuro?
Lo cuento siempre que puedo, así que gracias por darme la oportunidad de volver a decirlo.
Mi hermano, David Domínguez 🎩, estuvo insistiendo durante dos años para que me abriera una newsletter. Él tenía una desde hacía tres años o así y, cada vez que le decía que me había gustado mucho un correo suyo, me respondía:
—Gracias, pero quien debería estar escribiendo correos eres tú, no yo.
Y a continuación seguían unos veinte o treinta minutos de por qué tenía razón y por qué estaba haciendo el canelo no lanzando mi propia newsletter.
Un día por fin lo hice y resultó la mejor decisión profesional que he tomado en lo que voy de carrera como escritor.
El único plan para el futuro que tengo claro es que siga. Si evolucionará a una comunidad como tal o si se mantendrá en este formato, bastante más unidireccional, es algo que tendré que pensar y hablar con mi hermano (que tengo probado que, sus consejos, son los mejores que puedes recibir para este tipo de cosas).
Pero, por ejemplo, este año me toca ponerme con un proyecto nuevo de novela, y no sé si la frecuencia podrá seguir siendo diaria todo el año.
Veremos qué se me ocurre.
Lo seguro es que los posts de pago se mantendrán, pase lo que pase, porque hay gente que paga por recibirlos. Si alguien se verá afectado por mi falta de tiempo, tendrán que ser los lectores gratuitos.
Si quieres ponerte a salvo, es aquí:
¿Crees que si Deivi no te hubiera animado (INTENSAMENTE) a abrir Miradero en Substack, tu novela Caminos de vuelta se hubiera publicado en la misma fecha?
Estoy bastante seguro de que sí, pero muy probablemente con otra editorial. Supongo que a la directora le daría igual que explicara por qué, pero no me apetece decirlo, porque fue parte de unas conversaciones privadas.
Aunque sí, estoy casi convencido de que la publicación habría sido en la misma fecha.
Si no sabes de qué novela estamos hablando, aquí tienes una minisinopsis y, muy mucho más importante, dónde comprarla.
¿Qué es lo que te gusta más de tener una newsletter diaria?
Escribir todos los días y haberme programado el cerebro para generar ideas a diario. Me siento mucho más conectado a la escritura, a las palabras y creo que tengo una visión más amplia del texto mientras escribo.
Eso por la parte creativa, por la parte más marketera, creo que estoy en la cabeza de la gente más que si no escribiera a diario y, aunque no es marketero, sí relacionado con la esfera pública: me ha hecho perder la fricción a exponerme ante la gente mucho más rápido y hacer más cosas en menos tiempo.
Este es un correito guay para saber cómo es tener una newsletter diaria:
Y hasta aquí por hoy, que si no, te cansas.
¡Besitos volados!
Ah, ¡y que tengas feliz 2026, guapito de cara!








Feliz año nuevo! Brindis por el Miradero en evolución. Chin chin! 🥂
Me gusta tu reflexión final del correo diario (también el resto del mail) en el sentido de perder la fricción :) Y, por supuesto, feliz 2026 y un brindis por la escritura.