🍂Sacrificio, resistencia y el hermoso secreto de amar
Donde el amor conoce más la espera que el encuentro (5 mins)
No sé si lo habrás probado, pero cuando te comes una uva después de un dátil, sabe amarga.
Una fruta que de normal es de las más dulces, te consigue hacer un fos en la cara depende de con qué lo contrastes antes.
Estamos tan acostumbrados a nuestro tipo de amor romántico, desenfrenado, exultante, público y de boca llena, que muchas veces, cuando miramos culturas de Medio Oriente, es fácil pensar que el amor es aquí algo secundario; algo a lo que ellos no prestan tanta emoción y arranque como nosotros, con nuestros agarres de cintura y besos largos antes de subir al tren.
En este tiempo he podido ver, un poco, cómo se juega al amor en Palestina. El secreto y el cortejo, los corazones rotos, los coches engalanados de matrimonio, lo prohibido y lo honesto,
¡PERO!
Hoy no será el día en el que te cuente yo de qué va el amor en Palestina, sino Meera Jolnar, a la que quizá ya recuerdes de la Semana de Oro Mirandera, porque fue la séptima invitada, la más votada por los miranderos, para sumarse al resto de creadores mega top que se pasaron a contarnos cositas aquella primera semana de septiembre.
Un día, a raíz de cierto comentario mío sobre una pegatina en un bar, escribió como respuesta este texto que te pongo aquí, sobre el amor y su raíz en Palestina.
Los italianos tienen un dicho que me gusta mucho: «traduttore, traditore».
Traductor, traidor.
Pero siempre he pensado que es peor aun asumir que todas las personas que te leen han de saber otra lengua, diferente a la suya, simplemente porque tú la conoces. Así que he traducido su texto al español.
Si quieres leer la versión original, está aquí; si no, quédate conmigo.
Si alguien te ha reenviado esto, tu alguien me quiere mucho. Quiéreme tú también suscribiéndote:
El amor en Palestina es hermoso.
Aun así, siento que esta pegatina, a pesar de su sencillez,
debe venir de un corazón privado de algo… quizá, no puedo asegurarlo.
Aun así, vale la pena recordarlo: el amor es halal ❤️
¿Cómo no iba a serlo?
Nuestra fe está construida sobre el amor.
Nunca he visto un amor más puro
que el del profeta Mohammed ﷺ por Khadija.
Él dijo: «Me bendijeron con su amor».
El amor, entonces, es una bendición…
un regalo divino.
Cuando la revelación descendió sobre él ﷺ por primera vez,
no fue miedo (fue la impresión de encontrarse con un ángel por primera vez.
Ese momento sacudió su alma antes que su cuerpo).
Regresó a casa, el hombre noble y firme, temblando…
y la primera persona a quien acudió fue Khadija.
Él dijo: «Zammiluni, zammiluni», que significa «cúbreme».
Buscaba calor, no por el frío, sino por el peso de lo que acababa de tocar su corazón.
Y Khadija… lo envolvió en amor y confianza, diciendo:
«Por Alá, Él nunca te deshonrará… Mantienes los lazos de parentesco y ayudas a quienes lo necesitan».
Ella fue la primera en creer en él y la primera en calmar la tormenta dentro de él.
Y quizá por eso, siempre que pienso en el profeta Mohammed ﷺ
encontrando paz en el abrazo de Khadija,
pienso en el amor que aún perdura en esta tierra…
Un amor que lleva la misma fuerza silenciosa,
la misma fe inquebrantable,
la misma gracia de permanecer junto a alguien en medio de la tormenta.
El amor aquí, en Palestina❤️,
creo que era incluso más puro antes,
cuando no había mensajes de WhatsApp 🤳
ni «última vez en línea» 🕵️♂️
ni dobles tics azules 👀
Déjame contarte sobre mis padres.
Eran primos, y también vecinos.
Mi padre ponía canciones en la radio desde la azotea,
esperando que mi madre entendiera el mensaje.
Pero no lo entendió 😂
Fue mi abuelo, el padre de ella, quien lo entendió 🤓
Dicen que mi padre fue desterrado del vecindario unos días 😂
Pero no pasa nada. El amor, al fin y al cabo, exige un poco de sacrificio 🫠
Quizá por eso el amor en Palestina se parece tanto a nosotros…
Terco, paciente, a menudo silencioso,
y, sin embargo, increíblemente profundo.
No necesita rosas ni cafés elegantes;
a veces es una mirada fugaz,
un saludo breve entre controles militares,
o una mirada a través de la ventana de un autobús lleno.
Aquí, el amor conoce más la espera que el encuentro.
Amas a alguien sabiendo que el camino entre ambos
puede cerrarse en cualquier instante…
y aun así, sigues esperando.
El amor aquí no es un escape de la realidad,
sino un acto silencioso de resistencia contra ella.
Amamos a pesar del cansancio, a pesar de la ausencia,
a pesar de los muros que separan casa de casa
y corazón de corazón 💔
Aquí, el amor es sacrificio.
Lo vi cuando mi hermano amó a una mujer
cuya nacionalidad nunca le permitiría entrar en esta tierra.
Le pidieron elegir, entre su país y ella.
La eligió a ella… pero aún le duele su patria.
Y algunos incluso se casan en línea,
porque el puesto de control no permite que el novio cruce.
Hasta nuestras canciones de amor son diferentes:
🎵 «Ya Zarif al-Toul, detente, déjame decirte,
vas camino al exilio, pero tu país es mejor para ti.
Temo, ¡oh, esbelto! Que te cases en el extranjero
y vivas con otra, olvidándome».
No es solo una canción;
es el latido mismo de la distancia…
La advertencia de una madre,
el miedo de un amante a ser olvidado,
la voz de quienes aman desde lejos,
sus voces temblando como lágrimas ocultas.
Quizá lo que más me mueve a escribir esta noche
es que yo, personalmente, nunca he experimentado el amor romántico.
No el amor entre un hombre y una mujer.
Pero lo veo en todas partes…
En la paciencia de la gente, en su espera,
en las historias de nuestras abuelas 👵🏼
en las viejas canciones de la radio 📻 🤍
en los nombres escritos en los muros que aún permanecen,
y en quienes siguen amando en silencio.
Palestina no solo nos enseña a amar…
nos enseña a resistir,
a guardar el amor a pesar de la distancia,
a mantener nuestros corazones unidos
a aquello que quizá nunca alcancemos.
Porque aquí,
el amor es como la patria…
no se posee fácilmente,
y nunca se olvida ❤️
Jolnar 🤍
Otro día me tocará a mí hablar de esto mismo, desde los ojitos míos que tengo.
Pero, hasta entonces, ¡besitos volados!
Si quieres leer más de mis batallitas por Palestina, están todas aquí
Te dejo aquí el enlace al texto que cité arriba:
⮤ «Meera Jolnar, a la que quizá ya recuerdes de la Semana de Oro Mirandera, porque fue la séptima invitada, la más votada por los miranderos, para sumarse al resto de creadores mega top que se pasaron a contarnos cositas aquella primera semana de septiembre.»






I’m always amazed by the way your stories begin in once place and gently lead to precise idea
It’s something genuinely unique in your writing
Thank you,Professor. You truly honored me by making it part of Mirader’s special Sunday ☺️🤍