Nuestra narrativa interna es la que nos hace sufrir. Las ideaciones, que en su gran mayoría no son reales, son imaginaciones, constructos mentales que elaboramos (no son objetivos). Esos constructos son los que nos hacen sufrir. Y muchas veces sin saber como salir, nos adentramos cada vez más en el laberinto complejo de nuestros pensamientos, sin ver la salida.
"El hombre en busca de sentido" es un gran libro y muchas veces pienso que debería de releerlo.
Muy de acuerdo con lo que dices. Conectando con esa narrativa interna que dices, creo que fue el propio Buda el que dijo aquello de: el dolor es inevitable, el sufrimiento no.
Me sumaría encantado a eso de releer El hombre en busca del sentido, tiene que ser toda una nueva experiencia.
Otro texto de encaje de bolillos. ¿Qué mecanismo hay en tu cabeza que te lleva de A a B y luego a C ligándolo todo con maestría?
Y siempre aprendiendo cosas.
El hombre en busca del sentido, de Viktor Frankl, es uno de esos libros que tendríamos que volver a leer cada cierto tiempo. Su lectura es un golpe no sé si decir en el alma, pero que te golpea, seguro.
Nuestra narrativa interna es la que nos hace sufrir. Las ideaciones, que en su gran mayoría no son reales, son imaginaciones, constructos mentales que elaboramos (no son objetivos). Esos constructos son los que nos hacen sufrir. Y muchas veces sin saber como salir, nos adentramos cada vez más en el laberinto complejo de nuestros pensamientos, sin ver la salida.
"El hombre en busca de sentido" es un gran libro y muchas veces pienso que debería de releerlo.
Muy de acuerdo con lo que dices. Conectando con esa narrativa interna que dices, creo que fue el propio Buda el que dijo aquello de: el dolor es inevitable, el sufrimiento no.
Me sumaría encantado a eso de releer El hombre en busca del sentido, tiene que ser toda una nueva experiencia.
La verdad es que lo que dijo Buda, tiene mucho sentido, muchísimo...
Otro texto de encaje de bolillos. ¿Qué mecanismo hay en tu cabeza que te lleva de A a B y luego a C ligándolo todo con maestría?
Y siempre aprendiendo cosas.
El hombre en busca del sentido, de Viktor Frankl, es uno de esos libros que tendríamos que volver a leer cada cierto tiempo. Su lectura es un golpe no sé si decir en el alma, pero que te golpea, seguro.
Lo leí por pura casualidad y fue como levantar un periódico del suelo y encontrarte un lingote de oro. Vaya barbaridad de libro.
Y gracias por los piropos siempre a mis encajes de bolillos! Jajaja ❤️
Te agradezco la idea de tratar de relacionar el budismo con el sufrimiento para mi cabeza.
Pero olvídalo. Ya habías hecho el trabajo de "enrutarlo" con otra cosa.
Gracias a ti, con el budismo pienso en mosquitos.
Mis poooobres mosquitos ❤️ Jajajaja.
Cómo se nota que llevas aquí casi más tiempo que yo, jodía.
Hablo ya con vetustez